Arxiu perFebrer, 2009

Puedo escribir los versos más tristes…

Podría ser otro,
y podría ser nadie.
Podría ser cielo,
y podría ser aire.

Podría ser ambas cosas,
sólo con el pensamiento,
podría anhelarte,
podría desearte,
podría sentirte,
podría tocarte.

Pero no puedo ser
si el ser que se adueña de mi pensar
no sea dueña de su corazón,
y no me pueda querer
como la quiero yo.

Dime, luna.

Dime, oh luna,
dónde estabas en mis noches frías.
Dime, oh luna,
cuándo se dejó de amar.
Dime, oh luna,
qué haces cuando ya no puedo.
Dime, oh luna,
por qué no secaste las lágrimas.

Dime, oh luna,
dime cómo te sientes, ahora que no siento nada.

Bueno, ¿y cómo hace uno para pegarse tiritas en el alma?

Compraría tiritas para que la furia y la ira fueran unidas con la paz, y que ésta, las amortizara con creces.
Compraría tiritas para juntar famílias separadas por discusiones absurdas, y malas palabras entre ellos.
Compraría tiritas para sellar los cañones y las armas, y que ya no se usaran nunca más, y dejaran de existir para siempre.
Pondría tiritas en todas las heridas y aperturas habidas y por haber, para que cicatrizaran de la manera más sana posible.
Pondría tiritas en bocas de muchos personajes, para que no crearan órdenes absurdas, o para que ni siquiera crearan órdenes.
Pondría tiritas en los ojos de los niños, para que no vieran todo el daño que se está cometiendo, y siguieran con su niñez e inocencia.